¿Qué implica desarrollar el pensamiento crítico?

Vivimos en una sociedad compleja, en la que la información se nos presenta sin que lo busquemos y de un modo que no siempre coincide con la realidad. Los contenidos manipulados o creados con inteligencia artificial, las noticias falsas, la polarización ideológica y la inmediatez pueden derivar en trampas si no sabemos pararnos frente a ellas con responsabilidad. En este sentido, el pensamiento crítico aparece como una capacidad esencial para aprender a pensar por nosotros mismos y desarrollar la libertad.


Al referirnos a la capacidad de pensamiento crítico es imprescindible mencionar los movimientos del pensar: ver, preguntarse, considerar distintos puntos de vista, razonar con evidencia y construir explicaciones. Todo esto forma parte de la comprensión. Al incluir estas acciones en las planificaciones estamos ayudando a ir más allá de los contenidos: nos corremos de las preguntas fácticas para arribar a un nivel más profundo de comprensión, permitimos la apropiación de los contenidos y los abordamos en un contexto mayor.


Como educadores, un desafío que tenemos es en los estudiantes a través de los contenidos y temas que presentamos. El pensamiento crítico es una herramienta clave para lograrlo, ya que permite analizar la información de manera reflexiva y significativa.


¿Cómo desarrollar el pensamiento crítico en la escuela y en el hogar?


Para fomentar esta capacidad, es necesario recurrir al contexto en el que los niños y adolescentes están inmersos. Los consumos culturales (es decir, películas, series, música, libros, videos, etcétera) pueden ser un punto de partida para el desarrollo del pensamiento crítico. Preguntas como "¿Qué piensas sobre este personaje de un cuento, serie o película?", “¿Con cuál te sientes más representado?”, “¿Crees que esta situación podría suceder en la realidad?” permiten a los niños y jóvenes reflexionar, argumentar y construir una opinión fundamentada. 


Otro elemento valioso para el desarrollo del pensamiento crítico es la utilización de rutinas de pensamiento, difundidas por el Proyecto Zero de la Universidad de Harvard. Estas consisten en distintas series de preguntas y estructuras que habilitan la formulación de respuestas a partir de un tema. Ejemplos de estas son “Antes pensaba y ahora pienso” respecto a un tema, “¿Qué conexiones o conceptos me parecen importantes de este texto?”, “Algo que sabía de este tema y algo que aprendí”, entre otras posibilidades.


¿Cómo se trabaja el pensamiento crítico en “Desafíos”? 


En el proyecto “Desafíos”, esta capacidad se trabaja en todos los capítulos, mediante preguntas disparadoras (al inicio de cada proyecto), preguntas para reflexionar a partir de textos, canciones o videos, estudio de casos, análisis y elaboración de argumentos, realización de debates y rutinas de pensamiento.  Además, se incluye un espacio de metacognición que permite a los estudiantes reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje, favoreciendo así el desarrollo del pensamiento crítico.

Por ejemplo, en el libro 10, para abordar el tema de la fecundación y el embarazo, se propone visualizar un video y luego completar la rutina “Algo que ya sabía, algo que aprendí”. De esta manera, los estudiantes comparan sus conocimientos previos respecto al tema y los nuevos descubrimientos.


Libro 10. Rutina "Algo que ya sabia, algo que aprendí".

Otra rutina que se utiliza en “Desafíos” —en este caso, en el libro 6— es la de “Antes pensaba que…, Ahora pienso que…”, en relación al tema de la pornografía. Así, con esta rutina se busca analizar los prejuicios o preconceptos que se tienen respecto de un tema y confirmarlos, rechazarlos o modificarlos. De esta manera, descubrimos a las rutinas de pensamiento como herramientas para profundizar en el sentido de los contenidos.


Libro 6. Rutina “Antes pensaba que…, ahora pienso que…”.

¿Por qué es esencial educar la capacidad del pensamiento crítico?


En la actualidad, esta capacidad se ha vuelto más urgente que nunca. Cada vez tomamos mayor conciencia de la importancia de educar en el pensamiento crítico, Se trata de preparar a los estudiantes para un mundo complejo, donde la capacidad de analizar, cuestionar y comprender será fundamental para su desarrollo personal y social.


Para educar en esta capacidad se requiere valentía y compromiso, ya que implica desafiar estructuras y fomentar el pensamiento independiente. Pero si ponemos la mirada en el objetivo, en el bien que podemos lograr y la herramienta que estamos brindando, obtendremos la motivación para ponernos manos a la obra en esta labor.


El papel de los educadores, tanto docentes como padres, es clave en este proceso. Es fundamental habilitar instancias que promuevan la reflexión y el análisis de la realidad, con el objetivo de formar ciudadanos verdaderamente libres. Especialmente ahora, en un entorno poblado de sitios, imágenes y modas que buscan captar nuestra atención y que pueden ser engañosas si no las analizamos con ojo atento y crítico.


Fuentehttps://www.youtube.com/watch?v=2Q4kFerNW2I